Naci un 6 de agosto del 2012 con 110kgs!!!Entradas populares

martes, 25 de marzo de 2014

Realmente ¡Esos inolvidables días!

Revisando mis estadísticas, me doy con la agradable sorpresa que mis amiguitos por el mundo el cibernético buscan mi primer historia, ¡Esos inolvidables días! pero realmente es un error de mi parte, en un paseíto con toki por el blog, haciendo una recopilación de mis historias, se perdió mi primer hijo y yo ni cuenta me había dado del asunto, hasta hace poco que al ver que "Esos inolvidables días", era la entrada más leída,  lo volví a leer, descubriendo que no era mi primogénito, ese, el primero de mi vida por aquí, es realmente este, aquí va:
¡Esos inolvidables días!
La Locateli y yo, salimos un día de esos en los noventas a tomarnos algo, supongo a meternos algo también por la ñata, tradición que no ha desaparecido, al contrario, ha aumentado en la Lima de hoy.
En fin, estábamos, ebrias y supongo que "tiros" no habíamos conseguido ese día, andábamos en el cruce de la avenida Larco con 28 de Julio en Miraflores, ahí en plena Larco, existía un barcito gay, simpaticón, no como los de ahora, ¡esa Lima y limeños de atrás!
Bueno, salíamos del bar y sencillamente nos caíamos de borrachas las dos en la pista, tratando de cruzarla. Ya nos habíamos convertido en lo que comúnmente conocemos como rompe-muelles, no sé cuantos minutos pasaron, pero alguien debió ayudarnos a levantar.

Nos paramos al borde de la pista a tomar un taxi, paró uno y yo me senté adelante, Locateli iba atrás, y como siempre he sido muy libre con mi sexualidad, además de los tragos que llevaba encima, Locateli me besaba apasionadamente desde el asiento trasero, yo iba adelante, no recuerdo porque y, echaba la cabeza hacia atrás para que mi acompañante llegara a mi boca con soltura y,  así andamos por unas pocas cuadras, cuando de repente, siento en uno de mis pechos, una mano acariciadora, pensé, obvio, que era Locateli entusiasmada con la situación, pero a los segundos confirme ¡que no era la mano estilizada y femenina de mi acompañante! ¡Era la mano de un pata! ¡fuerte y áspera que acariciaba mi pecho fuertemente! Era el puto taxista, que observando la situación, decidió acompañarnos en nuestro viaje eroticón,  metí un grito y le dije: ¡Locateli, este huevón, mira lo que está haciendo! Locateli que era armas tomar y lo sigue siendo, hizo que el taxista parara en seco en plena avenida Larco, el pata estaba al borde del colapso. ¡Locateli le decía de todo! finalmente bajamos del taxi y, Locateli que tenía una botella de algún licor, quién sabe de qué ese día, ¡le reventó la botella al pata en la cabeza! Después de eso, ¡no recuerdo nada!
¿Dónde terminamos, cómo, en qué? NADA!  ¡Sorry  fin de una noche quién sabe, como acabo! Esta, es una pildorita, de las muchas que viví con Locateli, ¡Uff! hasta hoy en día, su vida se cruza con la mía de alguna forma,  locura tras locura. No me arrepiento de nada de lo que he vivido en mi vida, pero ¿facturas? Una que otra por ahí pendiente...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario